La factura de la luz baja en septiembre, pero el motivo no es que la energía esté más barata

Factura de la luz y calculadora sobre una mesa
La factura media de septiembre cae a 53,55 euros, un 19,3% menos que en agosto, pero no es la buena noticia que parece: baja porque hemos apagado el aire acondicionado, no porque la luz sea más barata. El gas sigue a 70 €/MWh.

Baja el recibo y sube el precio del gas al mismo tiempo. No es una errata: es justo lo que ha pasado esta semana con la factura de la luz en España, y conviene entender por qué antes de relajarse.

Cuánto vas a pagar este mes: 53,55 euros de media

Un hogar medio con tarifa PVPC y 4,4 kW de potencia contratada pagará alrededor de 53,55 euros en septiembre, según el análisis del comparador energético Hello Watt sobre los datos de consumo de Datadis, la plataforma que agrupa la información de las distribuidoras. En agosto la factura rondaba los 66,38 euros, así que el ajuste es de casi un 19,3% a la baja.

Suena bien hasta que se mira con perspectiva. En septiembre de 2025 el mismo hogar pagaba 45,78 euros. En 2024, 39,65. En 2023, 40,52. Este septiembre sigue siendo, con diferencia, el más caro de los últimos cuatro años.

Septiembre Factura media (hogar tipo)
2023 40,52 €
2024 39,65 €
2025 45,78 €
2026 53,55 €

Por qué baja el recibo si la energía sigue cara

Aquí está la trampa que casi nadie lee hasta el final de la noticia: el recibo baja por el consumo, no por el precio. Con el aire acondicionado ya apagado en la mayoría de casas, el gasto eléctrico del hogar medio cae entre un 22% y un 25% de un mes a otro, y eso es lo que arrastra el importe final hacia abajo.

El precio de la energía, mientras tanto, no ha dado ninguna tregua. El gas ha abierto septiembre en torno a 70 €/MWh, casi el doble de los 32-37 €/MWh que se pagaban en los septiembres de 2023, 2024 y 2025. Y ese gas se cuela directamente en el precio de la luz porque las centrales térmicas de ciclo combinado siguen marcando el precio marginal del mercado mayorista en las horas de mayor demanda, sobre todo con la tensión geopolítica en el estrecho de Ormuz presionando las cotizaciones europeas.

A eso hay que sumarle la fiscalidad. El IVA de la luz volvió al 21% el 1 de junio de este año, tras decaer el escudo fiscal que lo mantenía en el 10% para las potencias más bajas. El impuesto especial sobre la electricidad recuperó también su tipo general del 5,11% en la misma fecha. Puedes repasar cómo llegamos hasta aquí en este análisis sobre el IVA de la luz al 21%.

Lo que el recibo medio no te cuenta de tu casa

El dato de 53,55 euros es un promedio construido sobre un perfil concreto: 4,4 kW de potencia y el consumo típico español. Tu factura real puede alejarse bastante de esa cifra según cuánta potencia tengas contratada. A modo orientativo, y guardando la proporción con el dato oficial, un hogar con 3,45 kW (habitual en pisos pequeños o personas que viven solas) se movería más cerca de los 42-45 euros este mes, mientras que uno con 5,75 kW (casas grandes, varias personas, aire acondicionado potente) podría rondar los 65-70 euros incluso con el mismo patrón de ahorro. Son estimaciones proporcionales, no una factura real, pero sirven para no dejarse llevar por un titular que habla de "la factura media" como si fuera la tuya.

Si tu consumo no ha bajado al ritmo del hogar medio, esta rebaja del 19,3% no te va a llegar entera. Una vivienda que siga usando el aire acondicionado a diario, que tenga niños en casa por la vuelta al colegio o que arrastre un consumo base alto (electrodomésticos antiguos, standby, calentador eléctrico) notará una caída bastante más modesta, o incluso ninguna, aunque el precio del kWh no haya cambiado.

Ojo también con la potencia contratada: si pagas por más kW de los que realmente necesitas, ese término fijo no se mueve ni un céntimo aunque tu consumo baje a la mitad. Es un buen momento del año para hacer ese cálculo con calma, sin la presión del pico de calor ni de la calefacción todavía encendida — lo explicamos con detalle en esta guía sobre cuándo compensa bajar la potencia contratada.

El detalle técnico que cambió hace casi un año y sigue sin conocerse

Desde finales de septiembre de 2025, la PVPC dejó de fijar un precio único por cada hora y pasó a actualizarse cada 15 minutos, siguiendo el mismo esquema que ya usa el mercado mayorista europeo. Un año después, la mayoría de los consumidores con tarifa regulada sigue sin saberlo, y eso tiene consecuencias prácticas: los picos de precio dentro de una misma hora pueden ser más pronunciados de lo que muestran las tablas simplificadas que circulan por internet, y programar un electrodoméstico "a las 15h porque es barato" ya no es tan preciso como antes. Merece la pena consultar el precio real en tramos de cuarto de hora si tu objetivo es aprovechar al máximo las horas valle.

Cómo saber si a ti te ha bajado de verdad

El titular del 19,3% es un promedio nacional, así que la única forma de saber si te aplica es sacar tu propia factura de agosto y compararla con la de septiembre, pero mirando dos cifras por separado, no solo el total. La primera es el número de kWh consumidos: si ha bajado en una proporción parecida al 22-25% que marca el fin del aire acondicionado, tu ahorro va en la línea del promedio. Si apenas se ha movido, el problema no es el precio, es que tu consumo no ha cambiado y toca revisar hábitos antes que tarifas.

La segunda cifra es el precio medio del kWh que aparece desglosado en el término de energía. Si ese precio ha subido respecto a agosto pese a que el total de la factura sea menor, es la prueba de que el ahorro viene enteramente del menor consumo y que, en cuanto vuelvas a gastar lo mismo que en verano, pagarás más por cada kWh que hace un año. Esa distinción es la que separa un alivio real de un espejismo de un solo mes.

Septiembre es la tregua, no la solución

Conviene no confundir un mes de transición con una mejora real. Se apaga el aire acondicionado, todavía no se enciende la calefacción, y ese hueco de pocas semanas es el que maquilla el recibo. En cuanto lleguen las primeras noches frías, el consumo vuelve a subir, y esta vez sin la ventaja de precios de gas más bajos que compensen. De hecho ya avisábamos de este escenario en este análisis sobre la subida de la luz prevista para el otoño: reservas de gas ajustadas, tensión en Ormuz y un mercado que no da margen para relajarse.

El precedente de 2022 es el que más se repite entre los analistas del sector: con la crisis del gas de aquel año, muchos hogares firmaron tarifas fijas carísimas justo antes de que las rebajas fiscales de 2023 y 2024 aliviaran la PVPC. Quien no revisó su contrato se quedó pagando de más durante meses. Ahora no hay tope al gas ni rebaja fiscal a la vista, así que la tarifa que firmes esta semana va a convivir con un IVA al 21% y un mercado del gas disparado, probablemente hasta bien entrado el invierno.

Qué hacer con este mes de margen

La factura más baja de septiembre no es una razón para dejar de mirar el contrato: es la oportunidad para hacerlo con la cabeza fría, antes de que vuelva el pico de consumo de otoño-invierno. Tres cosas concretas que sí merece la pena revisar ahora:

Primero, comparar el precio del kWh entre la PVPC y las ofertas de mercado libre con tu patrón de consumo real, no con el de un hogar genérico — si vas a dar el paso, la ley te obliga a que el cambio se resuelva en plazos concretos, algo que conviene conocer antes de firmar nada nuevo, como detallamos en esta guía sobre plazos y penalizaciones al cambiar de compañía. Segundo, revisar si tu potencia contratada sigue teniendo sentido. Y tercero, si tienes margen de horario, aprovechar las horas valle — puedes consultarlas actualizadas cada día en esta página con las horas más baratas de hoy, que cambia según el mercado diario.

Nada de esto arregla el problema de fondo: la energía en España sigue cara y depende de un gas que no da tregua. Pero decidir con margen, en el mes más barato del año, siempre sale mejor que decidir con prisa cuando ya ha llegado el frío y la factura ha vuelto a subir.

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