¿Cuándo poner la secadora para que salga más barata? La respuesta ya no es de madrugada

Son las once de la noche, la ropa lleva todo el día en el tendedero sin secarse por la humedad y decides meterla en la secadora "porque de noche la luz es más barata". Es lo que ha repetido todo el mundo durante años. Y este agosto, sin que casi nadie se haya dado cuenta, ese consejo se ha quedado desfasado.
Los datos de la primera quincena de agosto lo dejan claro: el precio medio del kWh en horario llano (14h-18h y 22h-24h entre semana) se ha situado en 19,29 céntimos, mientras que en el valle nocturno (0h-8h) ha subido hasta 21,34 céntimos. Sí, has leído bien: el tramo que toda la vida hemos llamado "el barato" ahora cuesta más que la tarde. La demanda eléctrica se ha desplazado y el hueco solar de mediodía-tarde está empujando los precios hacia abajo justo cuando antes se disparaban.
Para quien no esté familiarizado con los tres tramos de la tarifa 2.0TD (la que tiene casi cualquier vivienda con potencia contratada hasta 10 kW): el punta va de 10h a 14h y de 18h a 22h entre semana, es el más caro con diferencia; el llano ocupa las franjas de 8h a 10h, de 14h a 18h y de 22h a 24h; y el valle cubre la madrugada de 0h a 8h entre semana, además de los fines de semana y festivos completos. La teoría de toda la vida dice: valle barato, punta caro, llano en un término medio. Este agosto esa teoría se ha roto en un punto muy concreto, y ese punto es justo el que más usamos para poner lavadoras y secadoras.
Por qué la secadora de madrugada ya no compensa
La explicación tiene que ver con cómo se ha movido el consumo este verano. Con la ola de calor prolongada, miles de hogares encienden el aire acondicionado nada más llegar la tarde-noche, lo que dispara la demanda justo cuando el sol ya no aporta energía solar barata. El resultado: el precio sube en el tramo nocturno más de lo habitual, mientras que entre las 14h y las 18h la generación fotovoltaica sigue empujando el precio hacia abajo pese a ser, técnicamente, horario "llano" y no "valle".
Esto ya lo veníamos avisando en este análisis sobre por qué la luz es ahora más cara de noche que de día, y la secadora es el ejemplo perfecto de electrodoméstico donde ese cambio de patrón se nota en el bolsillo, porque es de los que más consumen de golpe en un solo uso.
Cuánto gasta tu secadora según el tipo que tengas
No todas las secadoras tiran de la red eléctrica igual. La diferencia entre una de bomba de calor y una de evacuación puede ser de más del doble en consumo por ciclo, y eso multiplica cualquier cálculo que hagas sobre franjas horarias.
- Bomba de calor: alrededor de 2 kWh por ciclo. Es la tecnología más eficiente y la que están montando de serie los fabricantes desde hace unos años.
- Condensación: unos 4,2 kWh por ciclo, más del doble que la anterior.
- Evacuación (las más antiguas): hasta 4,8 kWh por ciclo, la opción que más factura genera.
Si no sabes cuál tienes, mira la etiqueta energética pegada en la puerta: una A+++ o A++ suele ser de bomba de calor; si el modelo tiene más de ocho o diez años y no la ves, probablemente sea de condensación o evacuación.
El cálculo con el precio real de estos días
Aquí está la parte que de verdad importa: cuánto cuesta cada ciclo según cuándo lo pongas, con los precios reales de la primera quincena de agosto (27,74 cts/kWh en punta, 19,29 cts/kWh en llano y 21,34 cts/kWh en valle, impuestos incluidos).
| Tipo de secadora | Consumo/ciclo | Coste en llano (14h-18h) | Coste en valle (madrugada) | Coste en punta (evitar) |
|---|---|---|---|---|
| Bomba de calor | 2 kWh | 0,39 € | 0,43 € | 0,55 € |
| Condensación | 4,2 kWh | 0,81 € | 0,90 € | 1,17 € |
| Evacuación | 4,8 kWh | 0,93 € | 1,02 € | 1,33 € |
La diferencia por ciclo parece pequeña, pero si pones la secadora tres veces por semana —unos 13 ciclos al mes, algo habitual en una casa con niños o con toallas de playa todo el verano— la cosa cambia. Una secadora de condensación puesta siempre de madrugada te cuesta unos 11,65 € al mes; la misma secadora puesta a media tarde, 10,53 €. Son poco más de 13 € al año, que no van a arruinar a nadie, pero multiplícalo por el resto de electrodomésticos que sigues poniendo de noche "por costumbre" y el ahorro real empieza a notarse.
Ojo con un matiz: esto es válido para esta quincena concreta y mientras dure el patrón de calor actual. En cuanto bajen las temperaturas y se reduzca el consumo de aire acondicionado nocturno, es probable que el valle vuelva a ser el tramo más barato, como ha sido casi siempre. La recomendación de fondo no cambia: mira el precio del día, no des por hecho el horario.
Trucos que bajan la factura sin cambiar de secadora
Antes de pensar en comprar un modelo nuevo, hay margen para ahorrar con la que ya tienes en casa:
- Llena el tambor pero sin apretar la ropa. Un ciclo a media carga gasta casi lo mismo que uno lleno, así que agrupa coladas en vez de secar poco a poco.
- Centrifuga bien la lavadora antes (1200-1400 rpm si tu ropa lo admite). Cuanta menos agua le entregues a la secadora, menos tiempo y energía necesita para acabar el ciclo.
- Limpia el filtro de pelusa después de cada uso. Un filtro sucio obliga al aparato a trabajar más para mover el mismo aire, y eso se traduce directamente en más kWh.
- Usa el sensor de humedad si tu secadora lo tiene, en vez del temporizador fijo. Corta el ciclo en cuanto la ropa está seca, sin alargarlo de forma innecesaria.
- Revisa la conducción de salida de aire si es de evacuación: un tubo doblado o muy largo alarga el ciclo y dispara el consumo sin que te des cuenta.
- No mezcles tejidos gruesos (toallas, vaqueros) con ropa fina en el mismo ciclo. El sensor de humedad alarga el secado de toda la carga hasta que la prenda más gruesa queda seca, así que la ropa fina acaba "sobresecándose" y gastando de más.
Ninguno de estos trucos exige gastar dinero, y combinados pueden recortar entre un 10% y un 20% el consumo real de la secadora sin tocar el aparato ni cambiar de tarifa. Es el tipo de ahorro que no se nota en un solo recibo, pero que a lo largo de un año sí se acumula.
Si además tienes contratada la tarifa plana de luz, nada de esto te afecta: pagas lo mismo pongas la secadora cuando la pongas, así que el debate sobre franjas horarias es irrelevante para ti. Pero si estás en PVPC o en una tarifa indexada, cada kWh mal ubicado en el reloj cuenta.
Cuándo compensa cambiar a una de bomba de calor
Si tu secadora actual es de evacuación y ya tiene más de una década, el cálculo de amortización suele salir a favor del cambio. Una secadora de bomba de calor cuesta entre 400 y 700 euros de media, pero el ahorro frente a una de evacuación ronda los 60-70 € al año si la usas con frecuencia (tres o más veces por semana). Eso deja el retorno de la inversión en unos siete u ocho años, que puede parecer mucho, pero hay que sumarle que estas secadoras suelen tratar mejor los tejidos y alargan la vida de la ropa, algo que rara vez se mete en la cuenta.
Si en cambio la usas poco —una vez a la semana o menos, típico de quien tiende la mayoría de la ropa y solo recurre a la secadora en días de lluvia—, el cambio no compensa a corto plazo. Ahí el ahorro real está en optimizar cuándo la pones, no en cambiar de aparato.
Para hacerte una idea de cuánto pesa la secadora dentro del conjunto de tu factura, puedes revisar también nuestra calculadora de consumo por electrodoméstico, donde puedes comparar su gasto con el del aire acondicionado, el frigorífico o la lavadora.
Con la factura media ya por encima de los 100 euros este agosto, cada decisión sobre cuándo encender cada aparato pesa un poco más de lo habitual. Y si encima usas la secadora a la vez que el aire acondicionado y el horno un día de mucho calor, revisa también si tu potencia contratada aguanta ese pico: en este artículo sobre exceso de potencia contratada explicamos cuándo salta el ICP y por qué.
La próxima vez que vayas a poner la secadora por costumbre a medianoche, merece la pena que le eches un vistazo rápido al precio de la hora en tu app de la compañía o en el propio contador. Esta quincena, muy probablemente, te va a decir que esperes a media tarde.

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