Excedentes solares: por qué te pagan la mitad de lo que te cobran por cada kWh

Nadie te lo explica cuando firmas el contrato de autoconsumo. Te hablan de "compensación de excedentes" como si fuera casi una venta, casi una factura a la inversa, casi justicia energética. Y no lo es del todo. Es un descuento, no un ingreso, y encima tiene un techo que muy pocos instaladores mencionan con la misma insistencia con la que hablan del ahorro.
Con el precio medio de la luz en 0,1917 €/kWh este 31 de julio y el semáforo en rojo según los indicadores habituales del sector, la diferencia entre lo que pagas por consumir y lo que cobras por verter se nota más que nunca. Si tienes placas o te lo estás planteando, esta es la letra pequeña que decide si de verdad te compensa.
Qué es exactamente la compensación de excedentes
Cuando tu instalación fotovoltaica genera más electricidad de la que consumes en ese instante, ese sobrante puede volcarse a la red. Desde el Real Decreto 244/2019, la mayoría de comercializadoras ofrecen lo que se llama compensación simplificada: no te pagan en dinero real cada mes, sino que descuentan el valor de esos excedentes del término de energía de tu factura.
Aquí está la primera trampa, y es estructural: esa compensación solo puede reducir el término de energía. Nunca toca la potencia contratada, ni los impuestos, ni el alquiler del contador. Si un mes generas más excedente del que necesitas para anular tu consumo, ese exceso no se guarda ni se paga aparte. Simplemente se pierde, mes tras mes, como si nunca hubiera existido.
Cuánto pagan realmente las comercializadoras en 2026
Las cifras varían según la comercializadora y si estás en compensación simplificada o has firmado un contrato de venta a mercado libre, pero el rango se mantiene bastante estable: entre 0,05 y 0,12 €/kWh en la mayoría de ofertas de compensación simplificada, con algunas comercializadoras bajando hasta los 0,04 €/kWh en según qué franjas horarias.
Compáralo con lo que cuesta comprar ese mismo kWh de la red en horas normales: entre 0,15 y 0,25 €/kWh según la tarifa y el momento del día, sin contar que el IVA volvió al 21% en junio y ahora mismo sigue así a la espera de lo que decida el INE con el dato de inflación de agosto. La brecha entre comprar y vender no es un matiz: es sistemáticamente el doble o el triple, y va ligada al precio del mercado mayorista, así que en días de precios altos como hoy la diferencia se ensancha todavía más.
Comprar frente a vender: la comparación que no suelen hacer los instaladores
Puesto en una tabla, el desequilibrio se ve mejor que en cualquier explicación:
| Concepto | Precio habitual 2026 |
|---|---|
| Comprar 1 kWh de la red (hora normal) | 0,15 € – 0,25 € |
| Comprar 1 kWh de la red (hora punta / pool alto) | 0,19 € – 0,30 € |
| Cobrar por 1 kWh de excedente vertido (compensación simplificada) | 0,04 € – 0,12 € |
| Cobrar por 1 kWh de excedente vendido a mercado libre | Ligado al pool, variable por hora |
La conclusión no necesita adornos: cada kWh que exportas vale, de media, entre un tercio y la mitad de lo que vale el que importas. Por eso el verdadero ahorro del autoconsumo no está en vender excedentes, está en no tener que comprarlos nunca. Cuanto más autoconsumo directo — lavadora a mediodía, aire acondicionado con el sol dando de lleno, coche cargando con el excedente del mediodía — menos dependes de ese mercado de reventa que juega en tu contra.
Esto también afecta directamente al cálculo de amortización de una instalación. Muchos presupuestos de instaladores estiman el retorno de la inversión asumiendo que todo el excedente se compensa a un precio fijo, sin distinguir entre el kWh que realmente ahorras al autoconsumirlo y el que solo se descuenta a precio de saldo. Un hogar que aprovecha el 70% de su generación en autoconsumo directo y solo vierte el 30% restante amortiza la instalación bastante antes que otro con la misma potencia instalada pero que vuelca la mitad de lo que genera porque nadie está en casa a mediodía para consumirlo.
La letra pequeña que casi nadie lee antes de firmar
Tres matices que cambian el cálculo de rentabilidad de cualquier instalación:
El excedente no acumulado se pierde cada ciclo de facturación. Si un mes tu compensación supera el término de energía, ese sobrante no pasa al mes siguiente ni se convierte en un ingreso en tu cuenta. Desaparece.
La compensación depende de estar en el mismo periodo horario en el que generas y consumes, salvo que tu contrato específico diga lo contrario. Generar a las 14h y consumir a las 22h no siempre compensa igual que consumir en el momento exacto de generación.
Y el contrato de compensación no es igual en todas las comercializadoras: algunas aplican la compensación hora a hora, otras la aplican de forma agregada al mes. La diferencia entre ambos modelos puede suponer decenas de euros al año según tu curva de consumo.
¿Compensación simplificada o vender a mercado? Depende de tu perfil
Si tu consumo diurno es alto — teletrabajo, aire acondicionado en horas de sol, electrodomésticos programados a mediodía — la compensación simplificada suele bastar: aprovechas casi toda tu generación en autoconsumo directo y lo que sobra se descuenta de la factura sin más trámite.
Si tu consumo se concentra por la noche y tu instalación genera mucho más de lo que usas de día, vender a mercado libre puede dar más rendimiento, aunque implica darte de alta como productor y declarar esos ingresos a Hacienda. Para instalaciones domésticas pequeñas, la mayoría de asesores energéticos coinciden en que el papeleo extra rara vez compensa frente a la simplicidad de la compensación estándar, salvo que la instalación sea grande y el excedente relevante.
Cómo exprimir mejor tu instalación sin vender ni un kWh de más
La estrategia más rentable, casi siempre, es reducir el excedente que generas de más en vez de buscar quién te lo paga mejor. Desplazar el consumo hacia las horas de generación solar — programar los electrodomésticos que más consumen en las horas centrales del día — reduce lo que tienes que verter y, de paso, lo que tendrías que comprar más caro por la tarde o la noche.
Para quien genera mucho más de lo que consume de día, una batería doméstica puede tener más sentido que seguir vertiendo a precio de saldo, aunque el cálculo de cuándo compensa instalarla depende del precio de la batería y de cuánto excedente real se está perdiendo cada mes. Y si todavía dudas entre quedarte en PVPC o pasarte a mercado libre para tu consumo restante, conviene revisar antes cuánto cambia realmente tu factura según el tipo de tarifa, porque la compensación de excedentes solo es una pieza del cálculo completo.
Merece la pena revisar también el histórico de precios de la luz por meses antes de firmar cualquier contrato de venta de excedentes a mercado libre: si los precios llevan meses altos, como ahora, un contrato ligado al pool puede rendir más que la compensación fija, pero también puede girarse en tu contra si el mercado cae de golpe.
Antes de firmar cualquier ampliación de tu contrato de autoconsumo, pide por escrito si la comercializadora aplica compensación horaria o mensual agregada, y si el excedente no compensado se pierde o se traslada. Esa cláusula, más que el precio del kWh vertido, es la que de verdad marca cuánto vale tu instalación a largo plazo.

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