Consumo fantasma: cuánto pagas por aparatos enchufados sin usar

Cable de alimentación enrollado, símbolo del consumo fantasma en standby
Los aparatos que dejas enchufados sin usar pueden sumar entre 50 y 70 euros al año en tu factura. El router, la tele y la caldera son los que más pesan.

Este verano te has ido de vacaciones diez días. Has apagado la tele, has vaciado la nevera casi entera y has cerrado la llave del gas. Pero el router ha seguido parpadeando en la entrada, el microondas ha seguido mostrando la hora en su pantallita y el cargador del portátil ha seguido metido en el enchufe del salón, sin nada al otro extremo. Nada de eso "gasta", piensas. Y ahí está el error.

Se llama consumo fantasma, consumo vampiro o consumo en stand-by, y es la electricidad que se va sin que nadie la use de verdad. Según el IDAE (el instituto público que mide estas cosas), puede representar entre el 7% y el 11% de la factura eléctrica de una casa española normal. En un hogar que consume la media nacional, unos 3.500 kWh al año, eso son entre 245 y 385 kWh que pagas sin sacarles ni un minuto de utilidad real.

Cuánto es eso con el precio de hoy

Aquí es donde la mayoría de artículos sobre este tema se quedan cortos: calculan el coste con un precio de la luz que ya no existe o que no es el tuyo. Vamos a hacerlo con datos de hoy, domingo 23 de agosto. Según el mercado mayorista (OMIE), el precio medio de la electricidad ronda hoy los 0,1319 €/kWh, con la hora más barata (14h-15h) a 0,0224 €/kWh y la más cara (7h-8h) a 0,2376 €/kWh. Puedes ver el detalle completo por horas en nuestro repaso de las horas más baratas de hoy.

Si tu casa tiene una potencia fantasma constante de 50 vatios —una cifra realista sumando router, televisor, consola, microondas y un par de cargadores olvidados—, el cálculo es este: 50 W durante 24 horas, 365 días al año, son 438 kWh. A 0,1319 €/kWh, salen 57,8 euros al año por aparatos que, en la práctica, no estás utilizando. Si la potencia fantasma de tu casa sube a 60 W, algo nada raro si tienes caldera de gas con electrónica, descodificador de TV y un ordenador de sobremesa que nunca apagas del todo, la cifra sube a 69,3 euros anuales.

Ojo con un matiz: esta cuenta usa el precio medio del día, pero si tienes tarifa PVPC la mayor parte de ese consumo fantasma ocurre precisamente en las horas en que estás en casa y despierto pero no cocinando ni duchándote, que no siempre coinciden con las horas baratas. Con tarifa de mercado libre a precio fijo, el cálculo es más simple: multiplica tu precio por kWh contratado directamente.

El ranking de los que más chupan sin que te enteres

No todos los aparatos pesan igual. Esta es la clasificación aproximada, de más a menos gasto fantasma anual, con datos de IDAE y de varios fabricantes:

  • Router y ONT de fibra: entre 8 y 18 W de forma constante, las 24 horas. Es de los pocos que sí conviene dejar encendido si trabajas desde casa o tienes gente que lo necesita a deshoras, pero si te vas de viaje y nadie lo usa, apagarlo sí compensa.
  • Caldera de gas con electrónica: hasta 27 kWh al año solo en modo espera, aunque no enciendas la calefacción ni el agua caliente.
  • Televisor en stand-by: entre 3 y 10 W constantes por el modo de encendido rápido y el Wi-Fi integrado de las smart TV.
  • Descodificador o decodificador de TV: similar al televisor, entre 5 y 12 W, y muchos no tienen botón de apagado real, solo stand-by.
  • Consola de videojuegos: si tiene activado el modo de "inicio rápido" o descargas en segundo plano, puede consumir casi lo mismo apagada que jugando en reposo.
  • Microondas con reloj digital: parece ridículo, pero esa pantalla que marca la hora consume de forma constante, todo el año, sin que nadie la mire nunca.
  • Cargadores enchufados sin el dispositivo: entre 0,1 y 1 W cada uno. Poco por unidad, pero súmalos: la casa media tiene cinco o seis cargadores olvidados en la pared.
  • Cafetera con reloj o programación: unos 44 kWh al año según fabricantes, buena parte solo por mantener el reloj y la memoria de programación.

Si quieres el cálculo detallado de lo que gasta cada aparato cuando SÍ lo estás usando, y no solo en stand-by, tenemos la tabla completa por electrodoméstico con la que puedes comparar.

Un piso de dos habitantes contra una casa con piscina

Los números cambian mucho según el tipo de vivienda, y ahí es donde los cálculos genéricos fallan. Un piso de dos personas con router, una tele, un microondas y tres cargadores suele rondar los 25-30 W de consumo fantasma constante: unos 219-263 kWh al año, entre 29 y 35 euros con el precio de hoy. Nada que vaya a cambiarte la vida, pero tampoco despreciable si lo sumas a diez años.

Una casa con piscina, sin embargo, añade un actor que casi nunca aparece en las listas genéricas de consumo fantasma: la electrónica de control de la depuradora, que en muchos modelos sigue con reloj y placa activa incluso con el motor parado fuera de temporada. Si tienes piscina, merece la pena revisar también cuánto consume realmente la depuradora, porque ahí el margen de ahorro suele ser mucho mayor que en cualquier cargador olvidado.

Lo que no compensa desenchufar (aunque en internet digan lo contrario)

Aquí toca discrepar de bastantes guías genéricas que circulan por ahí. Desenchufar la nevera nunca es buena idea, evidentemente, pero tampoco tiene sentido obsesionarse con según qué aparatos:

El router, si lo necesitas a diario, mejor dejarlo. El ahorro de apagarlo por la noche son céntimos, y el incordio de esperar a que reconecte cada mañana no compensa. Si tienes casa vacía varios días —como explicamos en nuestro análisis de cuánto cuesta la luz en una vivienda vacía—, ahí sí tiene sentido apagarlo del todo.

Tampoco merece la pena desenchufar el frigorífico congelador nunca, ni la alarma de seguridad si la tienes conectada a la red eléctrica, ni el termostato inteligente que regula la calefacción. En estos casos el "gasto fantasma" es en realidad el precio de que el aparato haga su trabajo.

Donde sí hay margen real: todo lo que tiene reloj, pantalla o luz piloto y que usas de forma puntual. Microondas, cafetera, impresora, televisor del cuarto de invitados, cargador del portátil del trabajo cuando no estás teletrabajando. Ahí el gasto es 100% evitable y no pierdes ninguna función.

Cómo cortarlo sin complicarte la vida

La solución más barata sigue siendo la regleta con interruptor: entre 5 y 15 euros, y apagas de un solo gesto el televisor, la consola, el equipo de sonido y el descodificador antes de acostarte. Se amortiza en menos de dos meses solo con esos cuatro aparatos.

Los enchufes inteligentes con medición de consumo cuestan más (10-20 euros la unidad) pero tienen una ventaja real: te dicen exactamente cuántos vatios está tirando cada aparato en tu casa concreta, no una estimación genérica de fabricante. Si tienes dudas sobre si te compensa invertir en ellos, prueba primero con uno solo en el aparato que sospeches que más gasta —normalmente el descodificador o la caldera— antes de comprar varios.

Y si lo que quieres es atacar el consumo de fondo de toda la casa, no solo el stand-by, revisa también si tu potencia contratada está ajustada a lo que realmente necesitas: en nuestra calculadora de potencia contratada puedes comprobarlo en un minuto.

La trampa del consumo fantasma no es que arruine a nadie, 60 euros al año no cambian una economía doméstica. La trampa está en que es dinero que se va sin que decidas nada, sin que lo disfrutes ni un segundo. Y eso, en una factura que ya sube por su cuenta cada verano, es lo primero que se puede cortar sin notar ningún cambio en cómo vives en tu casa.

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