Ventilador o aire acondicionado: cuánto cuesta cada uno con el precio de hoy

Cuatro horas de aire acondicionado hoy cuestan, de media, diez veces más que ocho horas de ventilador. Ese dato por sí solo ya dice bastante, pero se queda corto: la hora exacta en la que enciendes el aire puede multiplicar esa factura por ocho. No es una exageración de anuncio, es aritmética con el precio de hoy, viernes, delante.
La pregunta "¿qué gasta más, el ventilador o el aire?" tiene mil respuestas genéricas en internet, casi todas con los mismos vatios de siempre y ningún precio real detrás. Aquí van los números con la tarifa de hoy, para que la decisión de encender uno u otro deje de ser una intuición.
Cuánto consume cada aparato, sin redondear a la baja
Un ventilador de pie o de torre normal consume entre 40 y 75 W en velocidad media-alta; los de techo bajan hasta los 20-60 W porque mueven el aire con menos esfuerzo mecánico. Un aire acondicionado tipo split, el que se instala en pared con una unidad exterior, ronda los 900-1.500 W de consumo eléctrico para una habitación estándar de 20-25 m². Los portátiles, los que no necesitan instalación, se quedan muy por detrás en eficiencia: para enfriar lo mismo, suelen tirar de 1.800-2.500 W.
La diferencia de fondo no es solo de vatios. El ventilador no enfría el aire, mueve el que ya hay y genera sensación térmica más baja sobre la piel. El aire acondicionado sí enfría de verdad, con un compresor que trabaja sin parar mientras está encendido. Por eso un ventilador puede estar ocho horas seguidas gastando casi nada, y un aire acondicionado dispara el consumo aunque esté solo cuatro.
La tabla que responde con el precio de hoy, no con uno de hace un año
El precio medio del kWh en la tarifa regulada (PVPC) hoy viernes ronda los 0,1756 €/kWh, según los datos de mercado publicados esta mañana. Pero el dato interesante no es la media: es que la hora más barata del día, las 15:00, cae hasta 0,0374 €/kWh, y la más cara, las 21:00, sube hasta 0,3154 €/kWh. Son casi nueve veces de diferencia entre una franja y otra, el mismo día.
| Aparato | Consumo | Uso diario | Coste a precio medio | Coste a las 21:00 (cara) | Coste a las 15:00 (barata) |
|---|---|---|---|---|---|
| Ventilador de pie | 60 W | 8 h | 0,08 € | 0,15 € | 0,02 € |
| Aire acondicionado split | 1.200 W | 4 h | 0,84 € | 1,51 € | 0,18 € |
| Aire acondicionado portátil | 2.000 W | 4 h | 1,40 € | 2,52 € | 0,30 € |
Fíjate en la última columna del split: 0,18 € frente a 1,51 € por exactamente el mismo uso, solo cambiando la hora. Ese es el dato que ningún comparativo genérico te da, porque depende del precio de cada día concreto, no de una tabla fija.
Llevado a un mes de verano con uso habitual —ventilador ocho horas casi todos los días, aire acondicionado cuatro horas unos veinte días—, el ventilador se queda en 2-3 € de gasto eléctrico total. El aire split, a precio medio, ronda los 17 €. El mismo aire usado siempre en la franja cara puede acercarse a los 30 €. Son cifras de un solo aparato, sin contar el resto de la casa, y muestran por qué en agosto la factura sube tanto más de lo que parece cuando solo se mira "cuatro horas de aire, ¿qué problema hay?".
Por qué la misma hora te sale carísima o casi gratis
El precio de la luz en la tarifa 2.0TD no es plano: cambia cada cuarto de hora según lo que cuesta producir electricidad en cada momento. Al mediodía, con el sol dando de lleno, la generación solar hunde el precio mayorista — de ahí ese 0,0374 €/kWh de las tres de la tarde. Cuando el sol se pone pero el calor sigue apretando, entran en juego centrales más caras de arrancar, y el precio se dispara justo cuando más gente enciende el aire al llegar a casa. Ya lo explicamos con más detalle en este análisis sobre por qué la luz es más cara de noche que de día: el patrón se repite casi todos los días de verano.
La consecuencia práctica es sencilla, aunque casi nadie la aplica: si vas a poner el aire acondicionado un rato para bajar la temperatura de la casa antes de que llegue el calor fuerte, hacerlo a media tarde temprano, entre las 14:00 y las 16:00, puede costar una fracción de lo que cuesta encenderlo a las nueve de la noche buscando el mismo alivio.
El aire acondicionado portátil: la trampa que dispara la factura
Si tienes un aire acondicionado portátil en vez de un split fijo, la comparación con el ventilador se vuelve todavía más desigual. Los portátiles pierden eficiencia porque expulsan el aire caliente por un tubo hacia el exterior y ese proceso consume más energía para el mismo grado de enfriamiento — con frecuencia el doble de vatios que un split para una habitación equivalente. En la tabla de arriba, un portátil usado cuatro horas en la franja cara del día se acerca a los 2,50 € solo por ese uso. Multiplicado por un mes de verano, son más de 75 € solo en las horas más caras.
Esto no significa que el portátil sea mala opción siempre —hay pisos donde instalar un split no es viable—, pero sí que vale la pena revisar el consumo declarado en la etiqueta energética antes de comprar uno. La diferencia entre un portátil clase A y uno sin clasificar puede ser de varios cientos de vatios.
El truco combinado que sí funciona
La estrategia que mejor relación coste-confort da no es elegir uno u otro, es combinarlos. Poner el aire acondicionado a una temperatura más alta de lo habitual —24-25°C en vez de 20-21°C— y añadir un ventilador que reparta ese aire frío por toda la habitación consigue una sensación térmica parecida a la de un aire más agresivo, con un consumo bastante menor. Cada grado que subes el termostato del aire acondicionado reduce su consumo en torno a un 7-8%, así que subir tres grados y apoyarte en el ventilador puede recortar la factura de ese aparato en más de un 20% sin que notes diferencia real en la habitación.
Otra cosa a vigilar si combinas varios aparatos a la vez —aire, frigorífico, lavadora— es la potencia contratada. Si el contador salta, no es un fallo del aire acondicionado: es que se ha superado el límite contratado, algo que explicamos con detalle en este artículo sobre exceso de potencia.
Hay un tercer factor que casi nadie cuenta y que no cuesta un euro: las persianas. Una habitación que ha estado todo el día con el sol entrando directo puede acumular 3-4°C más que otra con las persianas bajadas desde por la mañana. Bajarlas antes de que apriete el calor reduce el trabajo que tiene que hacer después cualquiera de los dos aparatos, y en el caso del aire acondicionado, menos grados de diferencia que recuperar significa menos minutos de compresor a máxima potencia.
Cuándo el aire acondicionado sí compensa, aunque cueste más
Ojo con esto: nada de lo anterior significa que el ventilador siempre sea la opción correcta. Por encima de los 30-32°C con humedad alta, un ventilador deja de ser eficaz — mueve aire caliente, no lo enfría, y en esas condiciones puede incluso empeorar la sensación térmica. Para personas mayores, bebés o quien tenga alguna condición médica sensible al calor, el aire acondicionado no es un lujo en esos días, es una cuestión de salud, y ahí el coste pasa a un segundo plano. La clave está en usarlo con cabeza el resto del tiempo: complementar con ventilador cuando la temperatura lo permite, revisar a fondo el consumo real de cada electrodoméstico de casa (lo desglosamos en esta calculadora de consumo por electrodoméstico) y, sobre todo, mirar la hora antes de encender el compresor.
Al final, la cuenta que importa no es "ventilador o aire", es "cuándo". El mismo aparato, el mismo uso, puede costar ocho veces más o menos según el reloj. Compararlo con lo que cuesta el aire acondicionado sin matices, como hicimos en este otro análisis sobre la factura del aire en verano, ayuda a ver el cuadro completo: el aparato importa, pero la hora en la que lo usas importa casi lo mismo.

Artículos Relacionados