¿Vuelve el IVA reducido de la luz en agosto? Esto es lo que decide el INE el día 13

Sube el IVA al 21% en junio... y ese mismo subidón es, en parte, lo que puede terminar haciendo que vuelva a bajar al 10% en agosto. Suena a broma de mal gusto, pero es exactamente como funciona la cláusula que va a decidir tu próxima factura, y casi nadie la ha explicado con esa lógica hasta ahora.
El pasado 1 de junio la electricidad dejó de tributar al tipo reducido y volvió al 21% general, como ya contamos entonces. Lo que se explicó menos es que el propio Real Decreto-ley que restauró ese 21% lleva incorporada una cláusula de salvaguarda: si el precio de la luz se dispara demasiado en los meses siguientes, el tipo reducido regresa solo, sin que nadie tenga que aprobar nada nuevo en el Congreso ni anunciarlo con nombre y apellidos.
Esa cláusula se activa —o no— el 13 de agosto, cuando el Instituto Nacional de Estadística publique el dato de inflación de julio. Y hay motivos de peso, buenos y perversos a la vez, para pensar que esta vez sí se cumple.
La letra pequeña del Real Decreto-ley 18/2026
El texto, aprobado el 29 de junio de 2026, establece una condición muy concreta: si el IPC de la electricidad y el gas natural de junio y/o julio de 2026 supera en más de un 15% el IPC de esos mismos meses de 2025, el tipo de IVA vuelve automáticamente al 10% reducido en las facturas emitidas durante agosto y/o septiembre. En paralelo, el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) bajaría también a su mínimo legal, el 0,5%, para esos mismos meses.
El dato de junio ya se conoció: la inflación general se mantuvo en el 3,2%, pero el propio INE señaló que la vivienda —con la luz y el gas como principales responsables— subió con mucha más fuerza que un año antes. Aun así, esa subida no llegó a superar el umbral del 15% exigido, así que julio se quedó pagando el 21%. Ahora la pregunta es si julio, el segundo mes que cuenta para esta cláusula, sí lo consigue.
Sube, baja, vuelve a subir: así ha sido el IVA de la luz desde 2021
Que el IVA de la luz suba y baje como una montaña rusa no es ninguna novedad de este verano. Lleva haciéndolo desde 2021, cuando el Gobierno lo bajó del 21% general al 10% ante la primera gran escalada de precios de la energía. En julio de 2022, con la crisis energética disparada por la guerra en Ucrania, se recortó aún más, hasta el 5%, un tipo superreducido que se mantuvo durante todo 2023.
Enero de 2024 trajo la primera versión de una cláusula automática parecida a la actual: si el precio medio mensual del mercado mayorista bajaba de 45 €/MWh, el IVA subía al 21%; si lo superaba, bajaba al 10% para quien tuviera hasta 10 kW contratados. Esa regla hizo que el impuesto subiera en marzo de 2024, al caer el precio, y volviera a bajar en julio del mismo año, cuando el mercado repuntó. En enero de 2025 el Gobierno cortó por lo sano y fijó el 21% general, ya sin depender del precio de la energía ni de la potencia contratada.
La calma duró poco: a principios de 2026 llegó una nueva rebaja al 10%, vigente hasta el 31 de mayo, y el 1 de junio volvimos al 21% de siempre. Si el 13 de agosto se cumple la condición del IPC, será la enésima vuelta de tuerca en cinco años, con la diferencia de que esta vez el propio impuesto ha contribuido a fabricar el dato que decide si baja otra vez.
Por qué el propio subidón de junio juega a favor de la bajada
Aquí está la parte que casi ningún medio ha contado bien. El IPC de la electricidad se calcula sobre el precio final que paga el consumidor, impuestos incluidos. Eso significa que, al comparar julio de 2026 con julio de 2025, se está comparando una factura con IVA al 21% (la de ahora) con otra que en 2025 pagaba el tipo reducido. Solo ese cambio de impuesto ya mete varios puntos de subida artificial en la comparación, sin que el precio de la energía en sí se haya movido un céntimo.
A eso se suma un segundo factor que en junio apenas pesaba y en julio sí: el precio mayorista de la luz se ha disparado de verdad. Tras ocho meses seguidos de caídas interanuales, julio ha roto la racha con fuerza —el mercado mayorista llegó a subir un 57% en un solo día a principios de mes— y ha tocado niveles que no se veían en tres años, empujado por la ola de calor y el consumo récord de aire acondicionado. Puedes comprobar esa escalada mes a mes en nuestro histórico del precio de la luz en España.
Impuesto más caro y energía más cara al mismo tiempo: la combinación perfecta para que julio sí cruce ese 15% que junio no alcanzó. No es una certeza —el INE no ha adelantado el dato— pero la aritmética juega a favor de la bajada, no en contra.
Quién se beneficiaría si se cumple la condición (y quién se queda fuera)
Ojo con esto, porque es donde más gente se lleva un chasco: el 10% no se aplicaría a todos los contratos por igual. La norma limita el beneficio a dos perfiles concretos, exactamente los mismos que ya se usaron en las rebajas anteriores.
| Situación del contrato | ¿Se beneficiaría del 10%? |
|---|---|
| Potencia contratada igual o inferior a 10 kW | Sí, de forma automática en la factura |
| Potencia contratada superior a 10 kW | No, sigue al 21% aunque se active la cláusula |
| Bono social — vulnerable severo | Sí, con independencia de la potencia contratada |
| Bono social — vulnerable (no severo) o sin bono | Depende únicamente del límite de potencia |
La inmensa mayoría de los hogares españoles tiene contratados entre 3,45 y 5,75 kW, así que en la práctica casi todo el mundo entraría si la cláusula se activa. El filtro real afecta sobre todo a viviendas grandes con mucha potencia instalada, no al hogar medio. Si no tienes claro cuánta potencia tienes contratada ni si te compensa bajarla, conviene revisarlo cuanto antes: no es la primera vez que un exceso de potencia contratada encarece la factura sin que el usuario se dé ni cuenta. Y si formas parte del colectivo vulnerable severo, aquí explicamos cómo solicitar el bono social de la luz.
Cuánto te ahorrarías en euros, no en porcentajes
Los titulares hablan de "11 puntos menos de IVA" y suena a mucho, pero lo que importa es el euro final. Cojamos una factura con una base imponible (antes de impuestos) de 75 euros al mes, una cifra orientativa para un hogar de consumo moderado: con el 21% actual, el total sube a 90,75 euros. Con el 10% reducido, se queda en 82,50 euros. La diferencia es de 8,25 euros al mes.
Si la cláusula se activa para los dos meses —agosto y septiembre, como permite la norma— el ahorro total ronda los 16-17 euros en ese bimestre para una factura de ese tamaño. En hogares con facturas más altas, por encima de 100 euros de base, la diferencia sube proporcionalmente hasta los 22-25 euros en el mismo periodo. No cambia la vida de nadie, pero tampoco es una cifra simbólica: es casi una factura entera de un mes de invierno.
Se queda corto quien piense que esto resuelve el problema de fondo. El encarecimiento de la luz en 2026 no viene solo del IVA, viene también del propio mercado mayorista disparado por la demanda de aire acondicionado. Bajar el impuesto dos meses alivia el golpe, no lo elimina.
Qué hacer mientras llega el 13 de agosto
La trampa está en quedarse esperando ese día como si fuera lo único que puede mover la factura. No lo es. Haya o no haya rebaja de IVA, hay margen de maniobra que depende solo de ti y que no necesita ningún decreto:
Revisa si tu potencia contratada se ajusta a tu consumo real, porque pagar de más ahí es un error muy habitual y muy fácil de corregir. Compara si te sigue compensando el PVPC o si te iría mejor una tarifa de mercado libre con el consumo que tienes ahora en verano; nuestra calculadora de ahorro PVPC vs mercado libre hace esa cuenta en segundos con tus propios datos. Y si el aire acondicionado es tu principal gasto, mover su uso a las horas centrales del día, cuando la solar hunde el precio, pesa mucho más en la factura final que cualquier punto de IVA.
Lo que está claro es que el 13 de agosto vas a saber, con cifras oficiales del INE encima de la mesa, si tu factura de agosto y septiembre paga el 21% o el 10%. La pregunta que de verdad importa es otra: ¿vas a esperar a esa fecha para mover ficha, o vas a revisar ya tu potencia y tu tarifa, gane o pierda la cláusula de salvaguarda?

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